Qué te puedo decir a ti, que me gustas tanto. Que desde que te conocí, desde que llegué a tu casa busqué tu presencia, o acaso no lo notaste. Y hoy te escribo con toda sinceridad y te digo que me gustas tanto, con tu olor ha guardado, y tus manos suaves, y tu “entonces” y tu todo o casi todo. Porque qué te puedo decir yo si me censura y me censuras, me das un abrazo y una gran sonrisa tras él, y me dices que no sienta, pero yo se que sientes, lo he notado en tus besos y yo se que me equivoco, y mucho, pero de tus besos no me he equivocado y de tus abrazos tampoco. Que si estoy en un error ahora es que entonces no se nada. Por qué a los hombres no se les puede decir nada?. Por qué cresta me proyectas tus miedos? Si no te quieres enamorar, no te enamores que tal vez yo nunca lo haga y te juro que razones no me faltan para querer estarlo como tú me dices, pero, vaya! Que si no puedo sentir libremente, es que entonces no quiero nada, y no vengas tú a juzgar la suerte que yo merezca en el amor, que bien claro tengo ya lo que quiero, y es decisión mía si soy feliz con más que eso, o si me conformo con menos.
Yo te diría que te quiero, porque la verdad es que desde hace ya un tiempo lo hago. No te lo digo para evitarte la crisis de pánico, pero es así, y después de todo, en cada beso que te he dado, de alguna forma igual te lo he dicho.
No me gusta todo, pero me gustas mucho. Y mucho de ti me encanta. Que lo enumere?... la superficie comenzaría la lista, los abrazos que me das, especialmente aquel que me diste cuando llegué más triste, y tus besos también me gustan. Y todos los demás. Y tus manos con una mezcla de perfumes y cigarros, y tus vasos de cantina y tus discos… y tus palabras y es que en realidad no te conozco casi nada, y qué le voy a hacer. Si pudiera adueñarme de ti como me dijiste anoche, escritor de trabalenguas…de acertijos mejor dicho. Si me adueñara de ti y te tuviera para abrazarte y besarte y hablarte y escucharte cuando yo quisiera… qué cresta será lo que quieres? Qué habrá en esa cabeza, y tal vez en ese corazón?. Que no estoy enamorada, de eso no te preocupes, pero no me pidas que no te quiera, que eso no puedo estarlo si me hablas y me miras y me besas así .
Y creo que el problema está en adueñarse, pero es la naturaleza esa, porque yo te cuidaria y te besaría y disfrutaría de tu cuidado y tus besos.
Qué absurdo no?… la verdad es que sí, estoy enamorada.
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